Es el perfecto desconocido,
Como un cruce de sí mismo y un zorro.
Es un arreglista de sentimientos
Y cambiadizo en sus maneras de hablar.
Es el peligro imprevisto
Y el guardián de la llave de los candados.
Sabrás cuando le veas
Que nada puede liberarle.
Apártate, ábrele paso,
Es el solitario.
Si te lo encuentras en el metro,
Estará al final del vagón,
Mirándote cómo te mueves
Hasta que sepa quién eres.
Cuando te bajes solo de la estación,
Sabrá quién eres tú.
Sabrás cuando le veas
Que nada puede liberarle.
Apártate, ábrele paso,
Es el solitario.
Hubo una mujer que conoció
Hace un año o así.
Ella tenía algo que él necesitaba
Y le rogó que no se fuera.
El día que ella se fue
Él murió, pero no se notó.
Sabrás cuando le veas
Que nada puede liberarle.
Apártate, ábrele paso,
Es el solitario.