Arriba y abajo del viejo caserón
El jinete desnudo cruza a galope su cabeza
Y aunque no es luna llena
Todavía siente su atracción.
Afuera, en el suelo donde bailan los vaqueros
Acercándose lentamente, de golpe
Aparece la sombra de su postura
La riendas se caen de sus manos.
(Sombra)
“¿Por qué montas ese caballo loco?”
Pregunta la sombra con poco remordimiento
Justo entonces un predicador baja las escaleras
Con un saco de sueño y viejas pesadillas.
(Jinete)
“¿Quién eres?”, dice el jinete
“Vistes de negro pero hablas como un federal
Sueltas ideas de libros que has leído
¿No te importa la cabeza de este hombre?”
Justo entonces se oyó un ruido de pezuñas
Y un pájaro prehistórico oscureció el cielo
Que voló entre la luna incompleta
Y el jinete desnudo, hasta una cabina telefónica.
(Pájaro 1)
“Llamaremos a la luna para ver que pasa
Tengo algo de cambio en esta pequeña taza
Diremos que la sombra está disminuyendo
Y que necesitamos un poco de luz para volver a él
Una llamada debería bastar
Grabaré este número en la pared
Con mi pico”.
Había plumas volando por todas partes
El aire se llenó con un estruendo
Dos pájaros más, el segundo y el tercero
Bajaron del cielo para dar la orden
(Pájaros 2 y 3)
“¿Dónde has estado?”, le dijeron al primero
“Vuelve a las nubes, nos estamos muriendo de sed
No hay tiempo para hacer esa llamada
Deshagámonos del jinete, sombra y todo”.
El cielo se llenó de hermosos pájaros
Aún en la tierra se oía algún grito
Con su moneda en la mano y la mano en el disco
Sus orejas sudaban mientras forzaba una sonrisa.
Pezuñas martilleando en la distancia
Viajó toda la noche con su taza de monedas
Cansado y vencido se quedó dormido
Pero en el cielo aún tienen su número.
Arriba y abajo del viejo caserón
El jinete desnudo cruza a galope su cabeza
Y aunque no es luna llena
Él todavía siente su atracción
Todavía siente su atracción.